Finca rústica de obra nueva con una superficie total de 678 m² construidos. El proyecto parte desde cero y combina la arquitectura tradicional mallorquina con elementos contemporáneos, logrando un equilibrio entre autenticidad y modernidad.
Diseñada para ofrecer el máximo confort, funcionalidad y eficiencia energética, esta vivienda se integra de forma respetuosa en su entorno natural. La finca incorporará materiales nobles, amplios espacios habitables y zonas exteriores cuidadosamente diseñadas, dando como resultado una residencia única que refleja la esencia del estilo rural moderno.